El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed dejó el rango objetivo de las tasas entre el 3,50 y el 3,75 por ciento, su nivel más bajo desde finales de 2022. Esta pausa detiene la racha de bajadas de 25 puntos básicos acordadas en septiembre, octubre y diciembre pasados.
Por qué es importante: la decisión refleja un equilibrio delicado entre una economía que crece y una inflación que se resiste a bajar por completo.
- La Fed señaló que la actividad económica se ha expandido a un “ritmo sólido”.
- Aunque se espera que la inflación baje al 2 por ciento para 2028, actualmente sigue siendo “algo elevada”.
- El comunicado subrayó que las perspectivas económicas siguen siendo altamente inciertas, lo que obliga al banco central a estar atento a los riesgos tanto en el empleo como en los precios.
El factor político: tensión en el comité. Por primera vez en meses, la decisión no fue unánime. La votación reveló grietas internas que coinciden con la presión política desde la Casa Blanca:
- Los disidentes: Stephen Miran y Christopher Waller votaron a favor de un recorte adicional de 25 puntos básicos.
- La sombra de Trump: la postura de Miran es clave, ya que fue designado por el presidente Donald Trump precisamente para presionar por una reducción drástica de las tasas.
- División interna: mientras Waller (quien suena para suceder a Jerome Powell en mayo) votó por recortar, otros aliados de Trump, como Michelle Bowman, optaron por mantener la tasa actual.
En cifras: las proyecciones de la Fed. El banco central también actualizó sus expectativas macroeconómicas para los próximos años:
- Crecimiento: se revisó al alza el crecimiento del PIB para 2025, situándolo en un 1,7 por ciento.
- Desempleo: se proyecta una tasa de paro del 4,5 por ciento para este año.
- Inflación: se estima que cerrará 2025 en un 2,9 por ciento, alcanzando finalmente el objetivo del 2 por ciento en 2028.
El panorama general: la Fed reafirmó su compromiso con su doble mandato: promover el máximo empleo y la estabilidad de precios (fijada en una meta del 2 por ciento). El comité dejó claro que está “preparado” para ajustar la política monetaria en cualquier dirección si los datos del mercado laboral o la evolución de la inflación así lo requieren.
