En una medida inesperada para el mercado, el Banco de la República (BanRep) incrementó este viernes las tasas de interés de intervención a 10,25 por ciento. Esta medida marca un giro restrictivo que sitúa a Colombia como un caso excepcional en América Latina.
Por qué importa: la decisión sorprendió al mercado, que esperaba un ajuste más moderado de entre 25 y 75 pb. Al elevar el costo del dinero, el emisor busca anticiparse y frenar un repunte en las expectativas de inflación que amenaza con desanclar la meta de largo plazo del 3 por ciento. A la vez pone a la entidad en colisión frontal con el gobierno de Gustavo Petro, que la ha atacado públicamente por no haber ejercido una reducción.
El cuadro completo: varios factores internos y externos convergieron para que cuatro de los siete directores de la Junta votaran por el alza de 100 pb.
- Aunque la inflación total cerró 2025 en 5,1 por ciento, la inflación básica (sin alimentos ni regulados) repuntó de 4,85 a 5,02 por ciento en diciembre.
- El incremento del 23 por ciento en el salario mínimo generó fuertes presiones de costos, especialmente en el sector servicios, alterando todos los escenarios macroeconómicos para 2026.
- Las proyecciones de inflación de los analistas para finales de 2026 saltaron en promedio del 4,6 al 6,4 por ciento en solo un mes. El equipo técnico del Banco también ajustó su pronóstico para 2026 del 4,1 al 6,3 por ciento.
- El déficit de la cuenta corriente continúa ampliándose y se estima que alcance el 2,4 – 2,5 por ciento del PIB en 2025, impulsado por un fuerte crecimiento de las importaciones frente a exportaciones minero-energéticas debilitadas.
- La economía mantiene un dinamismo mayor al esperado, impulsado por el consumo privado y público, lo que genera un “choque de demanda positivo” que dificulta la caída de los precios.
Sí, pero: el incremento busca enfriar la economía para preservar el poder adquisitivo, pero no está exento de efectos dolorosos.
- El alza se traduce directamente en un mayor costo para préstamos de consumo, tarjetas de crédito y financiamiento empresarial. En el caso de los créditos hipotecarios, se estima que una innovación de 100 pb se transmite a las tasas comerciales con un rezago de 6 a 10 meses.
- El Ministerio de Hacienda advirtió que la medida podría contraer la economía innecesariamente. Aun así, se proyecta que el PIB crezca un 2,9 por ciento en 2025.
- Colombia se convierte en la única gran economía de la región que sube tasas en 2026, mientras que países como Brasil, México y Chile avanzan hacia recortes.
Lo que dicen: la decisión ha profundizado la fractura entre el Ejecutivo y la autoridad monetaria.
- El presidente Gustavo Petro ha insistido en la necesidad de bajar las tasas para impulsar la producción, llegando a sugerir que el alza fomenta la especulación con la deuda pública.
- “Ya sabemos que la mayoría de la Junta directiva del Banco de la República, está en las cavernas económicas dictando atrocidades teóricas y prácticas”, dijo en su perfl de X, donde llamó nuevamente a una asamblea constituyente.
- El ministro de Hacienda, Germán Ávila, calificó la decisión como “equivocada” e “irresponsable”, argumentando que no se ajusta a la realidad del país y que tendrá efectos inflacionarios inversos a los deseados.
- Analistas consideran que el Banco está cumpliendo con su “ingrata pero importante” tarea de priorizar la estabilidad de precios por encima de las presiones políticas de turno.
El panorama general: el gerente del Banco, Leonardo Villar, reconoció que este ajuste es un “mal necesario” para evitar que el aumento del salario mínimo se diluya por la inflación y para asegurar que el país retorne al rango meta (2 – 4 por ciento) en 2027. Sin embargo, el riesgo de una desaceleración más profunda de lo previsto sigue sobre la mesa.
