Cajas de plástico que contienen botellas de Heineken en una línea de producción fabril
Línea de producción en una planta de Heineken. Crédito: Divulgada / Heineken

Heineken, en un intento por blindar su rentabilidad ante una caída en los volúmenes de venta y en facturación en 2025, busca llevar a cabo un recorte de nómina masivo para enfrentar condiciones de mercado que califica como “desafiantes».

Por qué es importante: la segunda cervecera más grande del mundo está reaccionando con una agresiva reestructuración global para “desbloquear ahorros” y acelerar la productividad en los próximos dos años.

El panorama general: Heineken anunció que eliminará entre 5.000 y 6.000 puestos de trabajo, de una nómina global de aproximadamente 87.000 empleados.

  • Aunque no se precisaron todas las ubicaciones, el director financiero, Harold van den Broek, señaló que el impacto principal se sentirá en las operaciones de Europa.
  • La movida coincide con la renuncia del CEO Dolf van den Brink, quien dejará el cargo tras seis años de gestión marcados por turbulencias económicas y políticas. Su prioridad declarada es dejar a la empresa en la posición “más sólida posible” antes de su partida.

Por los números: Los resultados de 2025 reflejan la presión que enfrenta el sector cervecero global.

  • 2,4 por ciento: la caída en los volúmenes globales de cerveza de la marca.
  • 34.400 millones de euros: la facturación registrada en 2025, un descenso frente a los 36.000 millones del año anterior.
  • 4,9 por ciento: el aumento en la utilidad antes de ítems excepcionales, situándose en 2.700 millones de euros, lo que sugiere que las medidas de eficiencia ya están teniendo algún efecto en los márgenes.

Entre líneas: el impacto en América Latina parece ser limitado gracias a su modelo de negocio indirecto.

  • En Colombia, la producción no se verá afectada debido a que la inversión de Heineken es indirecta a través de Central Cervecera de Colombia (CCC).
  • Esta sociedad es un joint venture entre el Grupo Postobón y la chilena Compañía de Cervecerías Unidas (CCU).
  • Heineken mantiene una participación accionaria directa en CCU, que actúa como su franquicia y maquila en diversos territorios latinoamericanos.

Lo que sigue: la industria cervecera se mantiene cautelosa. Van den Brink advirtió que las expectativas a corto plazo sobre las condiciones del mercado siguen siendo “prudentes”, lo que sugiere que la volatilidad del sector podría persistir más allá de este recorte de personal.