Un niño y una mujer, tomados de espaldas, caminan por un camino de tierra tomados de la mano y entran a una calle de cambuches de plástico negro y lata, localizada en un caserío del departamento de La Guajira.
Un niño y una mujer caminan caminan hacia una calle de cambuches, localizada en un casería de La Guajira. Crédito: Cortesía / Colprensa

La pobreza multidimensional en la región Caribe de Colombia registró una leve disminución, pasando del 18,5 por ciento en 2024 al 17,9 por ciento en 2025, según informó este martes el DANE. La reducción regional de 0,5 por ciento no fue estadísticamente significativa en su conjunto y contiene retos estructurales profundos.

Por qué importa: la Región Caribe sigue siendo la segunda región con mayor incidencia de pobreza multidimensional en el país, solo superada por la Amazonía-Orinoquía (18,2 por ciento). Con más de 2,15 millones de personas en esta condición, la región es un termómetro crítico dentro del contexto nacional. Unas 57.000 personas lograron salir de esta condición en el último año.

En cifras:

  • Educación es la dimensión con el peor comportamiento relativo, siendo la que más aporta a la pobreza en la región (37,7 por ciento). 
  • El 42,2 por ciento de los hogares sufre de bajo logro educativo y el 12,8 por ciento padece de analfabetismo.
  • Trabajo mostró una dualidad, es la segunda dimensión que más contribuyó a la pobreza (27,7 por ciento) pero es la que más mejoró.
  • Si bien la informalidad laboral afecta al 83,2 por ciento de los hogares y el desempleo de larga duración se sitúa en el 10,4 por ciento; ambos indicadores mejoraron (se redujeron) 1,7 y 1,8 puntos porcentuales, respectivamente.
  • Salud es la dimensión con el mejor desempeño absoluto y la que menos pesa en la pobreza de los habitantes del Caribe, con apenas el 5,6 por ciento.
  • Solo el 3,8 por ciento de los hogares de la región carece de aseguramiento en salud.

Entre líneas: la estabilidad de la cifra regional (17,9 por ciento) contiene una fragmentación entre los territorios del norte colombiano. Mientras unos departamentos logran avances, otros retroceden.

  • La notoriedad de Córdoba: es el protagonista de la región al registrar una reducción de 5,9 puntos porcentuales en su incidencia de pobreza (pasando de 25,7 a 19,8 por ciento). Este descenso es estadísticamente significativo y representa uno de los mejores desempeños nacionales.
  • La crisis en Sucre: en la otra cara de la moneda, Sucre fue el único departamento de todo el país con un aumento estadísticamente significativo de la pobreza multidimensional. Subió de 21,8 por ciento en 2024 a 25,4 por ciento en 2025, un incremento de 3,6 puntos que enciende las alarmas sobre sus condiciones de vida.
  • La brecha extrema: la Guajira se mantiene como el territorio con mayor privación de la región, con un 40,1 por ciento de su población en pobreza, registrando incluso un leve aumento de 0,8 puntos porcentuales frente al año anterior. Atlántico, en contraste, presenta la incidencia más baja del Caribe con un 8,2 por ciento, logrando una reducción de 1,3 puntos porcentuales en el último año.
  • Los departamentos en la zona media: Magdalena logró una leve mejora, bajando del 19,2 al 17,6 por ciento. Bolívar experimentó un retroceso moderado, subiendo del 15,6 al 17,0 por ciento. Cesar también vio un incremento en sus cifras, pasando de 13,4 al 14,8 por ciento.
  • El caso insular: el archipiélago de San Andrés registró una de las incidencias de pobreza más bajas vinculadas a la región, situándose en 4,3 por ciento (una reducción de 1,7 puntos respecto de 2024).

Entre líneas: a pesar del lento avance general, esta región del país logró avances estadísticamente significativos en frentes críticos:

  • El rezago escolar bajó del 27,8 al 25,7 por ciento.
  • El desempleo de larga duración se redujo del 12,2 al 10,4 por ciento.
  • El trabajo informal, aunque sigue siendo altísimo, disminuyó del 84,9 al 83,2 por ciento.
  • El hacinamiento crítico cayó del 12,0 al 10,2 por ciento.

Sí, pero…: la brecha social en la región Caribe colombiana se ensancha cuando se aplica un lente diferencial:

  • Jefatura femenina: la pobreza en hogares liderados por mujeres en el Caribe es del 19,5 por ciento, frente al 16,4 por ciento en hogares con jefatura masculina. La brecha de género aumentó 1,8 puntos en un año.
  • Población indígena: la situación es alarmante, con una incidencia de pobreza del 51,8 por ciento en hogares con jefatura indígena, lo que genera una brecha del 38,1 por ciento respecto a quienes no tienen autorreconocimiento étnico.

Periodista y editor. Editor ejecutivo del Grupo Tribuna. Fue periodista económico en Portafolio, La República, Colprensa y El País de Cali. También editor general digital de Semana, El Nuevo Siglo y MetroCuadrado, así como jefe de redacción digital del diario El Heraldo.