El recrudecimiento del fenómeno de El Niño en el Caribe colombiano ha provocado una caída drástica en la producción de leche debido al deterioro de las pasturas, impulsando el precio del queso hacia niveles récord mientras los gremios advierten sobre la inviabilidad de muchos pequeños productores.
El sector ganadero del norte de Colombia ha pasado de la alerta a una fase de emergencia operativa. La falta de precipitaciones ha secado los reservorios y agotado el forraje, lo que se traduce en animales desnutridos y una oferta de leche significativamente reducida.
Por qué importa: la escasez de materia prima tiene un efecto multiplicador en la economía regional. No solo encarece productos básicos para el consumidor final, sino que incrementa los costos operativos para los productores, quienes deben recurrir a suplementos costosos para evitar la mortandad de sus reses,.
Zoom adentro: Jorge Rodríguez, presidente ejecutivo de la Asociación de Ganaderos de la Costa Norte (Asoganorte), ha sido enfático en la gravedad del panorama.
- Sobre la producción: “Normalmente, en temporadas de verano la producción de leche disminuye cerca de un 50 por ciento, pero con un fenómeno como El Niño podemos estar entre un 60 por ciento y 70 por ciento por debajo de la captación normal. Esto es muy preocupante”.
- Sobre el estado del ganado: “Al no llover… los ganados pasan de un estado corporal de entre cuatro y cinco a estado tres, que significa pérdida de peso; hay que estar con buenas drogas, vitaminas y alimentación balanceada con el fin de no dejar caer a nuestros animales”.
- Sobre el impacto en precios: “Hoy hablamos de un queso en COP 20.000 el kilo, pero estimamos que puede pasar los COP 30.000 o COP 32.000 en promedio”. En otros escenarios, Rodríguez advirtió que el costo podría escalar incluso hasta los COP 38.000, representando un aumento de hasta el 80 por ciento.
Zoom afuera: desde la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), el análisis apunta a la incertidumbre y las pérdidas acumuladas.
- Óscar Cubillos, director de Estudios Económicos de Fedegán, señaló: “Estamos evidentemente con un problema en pasturas que empieza a hacerse más crítico y no podría decirle exactamente cuánto pueden subir, depende mucho de la intensidad y duración del fenómeno de El Niño”.
- Cubillos reportó que, en un corte reciente, se contabilizaron alrededor de 8.900 animales muertos por falta de hidratación y alimento, junto con una caída diaria del 8 por ciento en la producción nacional de leche durante el pico de calor.
El dato: El impacto es desproporcionado para los pequeños productores. En el departamento del Atlántico, el 80 por ciento de los 6.400 ganaderos poseen menos de 50 reses, lo que los hace altamente vulnerables a la quiebra técnica por el aumento de insumos como el silo, cuya tonelada ya ronda los COP 450.000.
Lo que sigue: los voceros insisten en que los efectos de El Niño no terminan con la sequía. Rodríguez advirtió sobre un retraso en los ciclos de reproducción: “Los animales con hambre no se preñan… entonces se nos va a retrasar un poco también el ciclo de preñez de todos nuestros animales”, lo que plantea una escasez prolongada de terneros y leche a mediano plazo.
