La Junta Directiva del Banco de la República (Banrep) decidió este 30 de abril mantener la tasa de política monetaria en 11,25 por ciento. Tras dos aumentos consecutivos previos, el emisor optó por la estabilidad argumentando que aún existen nubarrones que impiden iniciar un ciclo de descensos.
Por qué importa: la decisión fue unánime. Esto sugiere que incluso los miembros más cercanos a la postura del Gobierno (que pide bajas de tasas) aceptaron que los indicadores macroeconómicos actuales no permiten flexibilizar la política crediticia sin riesgo.
Los datos: el equipo técnico y la Junta destacaron cuatro factores críticos para no mover la tasa:
1. El rebote de la inflación básica:
- Aunque se busca una convergencia hacia la meta, la inflación total en marzo cerró en 5,6 por ciento, superando en 46 puntos básicos el registro de diciembre de 2025.
- Lo más preocupante para el emisor es la inflación básica (sin alimentos ni regulados), que escaló al 5,8 por ciento, situándose 80 puntos básicos por encima de lo reportado al cierre del año pasado.
2. Expectativas al alza:
- Si bien las expectativas a largo plazo (un año o más) han cedido ligeramente, las encuestas de analistas para el cierre de 2026 volvieron a subir.
- El mercado, según encuestas de Fedesarrollo y Anif, preveía incluso aumentos adicionales hasta un rango de entre 11,75 por ciento y 12,00 por ciento para controlar estos desbordamientos.
3. Una economía que resiste:
- A diferencia de lo que argumenta el Ejecutivo sobre un supuesto enfriamiento excesivo, el Banco señaló que indicadores como la demanda de energía, la producción manufacturera y el comercio minorista sugieren que el crecimiento del primer trimestre de 2026 superará al del cierre de 2025.
- El mercado laboral se mantiene dinámico con niveles de desempleo históricamente bajos.
4. Riesgos geopolíticos:
- La prolongación del conflicto en Medio Oriente es un factor de riesgo externo latente. El Banco advirtió que esto podría disparar los precios internacionales de energía y fertilizantes, además de endurecer las condiciones financieras externas para Colombia.
En contexto: la decisión ocurre tras un clima de hostilidad sin precedentes entre la Casa de Nariño y el Emisor.
- La crítica de Petro: el presidente Gustavo Petro calificó la tasa actual de 11,25 por ciento como una “estupidez” y un “acto vengativo” de la Junta contra sus logros sociales, alegando que el dólar —que llegó a cotizarse cerca de los COP 3.622— golpea las exportaciones debido a este diferencial de tasas.
- Salario mínimo: el mandatario contempló convocar la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales para evaluar un nuevo aumento del salario mínimo si el Banco de la República subía las tasas de interés.
- La tregua: el gerente Villar afirmó que el consenso de hoy facilita que “la voluntad de buscar acuerdos” supere las posiciones extremas.
- Asistencia clave: el ministro de Hacienda, Germán Ávila, regresó a la mesa tras su retiro en marzo, calificando la sesión como una “constructiva reunión” pese a mantener su deseo y el del Gobierno de ver tasas más bajas.
Lo que viene: las tasas de interés permanecerán en 11,25 por ciento durante mayo y junio. La próxima reunión decisoria se llevará a cabo a finales de junio de 2026, tras elecciones, fecha en la que el Banco evaluará si el repunte inflacionario de marzo fue un evento aislado o una tendencia persistente.
