El crecimiento del 2,2 por ciento en la economía colombiana durante el primer trimestre de 2026, revelado por el DANE este viernes, refleja una brecha profunda entre sectores. Mientras la administración pública y el comercio ganan terreno, la construcción de vivienda se hunde debido al recorte en los subsidios del Gobierno Nacional, las altas tasas de interés y la baja inversión privada.
Por qué importa: el resultado evidencia que el aparato productivo depende de la ejecución del presupuesto oficial. La contracción en sectores clave como la construcción y el agro limita la generación de empleo y presiona al alza los arriendos, afectando directamente la capacidad adquisitiva de la población.
El panorama general: los datos DANE muestran que la economía avanzó un 2,2 por ciento anual, una pérdida de ritmo frente al 2,7 por ciento registrado en el mismo periodo de 2025.
- Aunque el país mantiene números positivos, el resultado difiere de las expectativas del mercado, que proyectaba un 2,5 por ciento, y del propio Gobierno, que esperaba un 2,6 por ciento.
La radiografía: la dinámica del PIB por valor agregado se concentró en actividades de servicios, mientras que los sectores primarios restaron dinamismo al indicador total.
- Servicios al frente: la administración pública, salud y educación lideraron el crecimiento con un alza del 5,7 por ciento, aportando 0,9 puntos porcentuales a la variación anual.
- Comercio con fatiga: el sector de comercio, transporte y alojamiento creció 2,9 por ciento. Sin embargo, los analistas advierten un agotamiento en el consumo de los hogares, cuyo ritmo de expansión es inferior al registrado hace un año.
- Manufactura y finanzas: las industrias manufactureras avanzaron 2,9 por ciento, impulsadas por la fabricación de muebles y productos metalúrgicos. Por su parte, el sector financiero creció 2,8 por ciento tras cinco trimestres de resultados positivos.
- Agro en rojo: el sector agropecuario cayó 1,4 por ciento, arrastrado por un desplome del 30,5 por ciento en la producción de café, que alcanzó su nivel más bajo en 13 años.
La lupa: el sector constructor registró el peor desempeño entre las 12 actividades analizadas por el DANE, con una caída anual del 5,4 por ciento.
- Vivienda en crisis: la edificación de inmuebles residenciales y no residenciales se contrajo un 8,2 por ciento. Los altos costos del crédito y el recorte en programas de subsidios como Mi casa ya mantienen paralizados los proyectos nuevos y el acceso a propiedad.
- Obras civiles: a diferencia de la vivienda, la construcción de carreteras, vías férreas y proyectos de servicios públicos creció apenas un 0,6 por ciento, cifra insuficiente para compensar el saldo negativo del sector.
- Efecto dominó: el gremio constructor, Camacol, advierte que este estancamiento generará una mayor presión sobre los precios de los arriendos y un entorno de alta incertidumbre para la inversión extranjera.
Entre líneas: el Gobierno Nacional sostiene que el aumento del salario vital impulsó el consumo interno. No obstante, la inversión privada (formación bruta de capital) retrocedió un 3 por ciento, lo que sugiere que las empresas no están expandiendo su capacidad productiva frente a la incertidumbre política y financiera.
Lo que dicen: el debate sobre el modelo económico se intensifica a pocos días de las elecciones presidenciales, con visiones opuestas entre el Ejecutivo y el sector productivo.
- El presidente Gustavo Petro saludó el crecimiento del PIB y señaló que “a pesar del golpe dado a la economía por la estrambótica alza de la tasa de interés del Banco de la República, el aumento del gasto del Estado en salud, educación y salarios de la Fuerza Pública han jalonado la economía nacional haciéndola crecer un 2,2 por ciento en el primer trimestre”.
- Por su parte, Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, expresó que “preocupa la contribución del gasto público cuando el principal problema es la sostenibilidad de las finanzas. El crecimiento lo lidera el Estado mientras el déficit fiscal ronda el 7 por ciento y el Ministerio de Hacienda coloca TES (deuda) a tasas cercanas al 14 por ciento para cumplir con este gasto”.
Lo que viene: el mercado estará atento a la próxima reunión de la Junta Directiva del Banco de la República el 29 de mayo de 2026. Aunque el Gobierno exige bajar los tipos para reactivar la construcción, el banco central mantiene la tasa en 11,25 por ciento para contener una inflación que aún duplica la meta del 3 por ciento.
- Los empresarios exigen al próximo gobierno un plan de reactivación que devuelva la confianza a los mercados
- Mientras, el inminente fenómeno de El Niño amenaza con presionar aún más los costos de energía y alimentos.
