Desde la medianoche de este 1 de mayo, Ecuador oficializó un arancel del 100 por ciento para la mayoría de los productos originarios de Colombia. La medida, que escaló gradualmente desde un 30 por ciento en enero y un 50 por ciento en marzo, ha paralizado el flujo en el Puente de Rumichaca, donde el tránsito de carga pesada cayó a niveles de entre el 30 y el 40 por ciento de su capacidad habitual.
Por qué importa: no es solo una disputa de precios, es una ruptura diplomática y de seguridad que afecta a más de 3.200 empresas colombianas y ha provocado la pérdida de más de 8.000 empleos directos, según la Cámara de Comercio Colombo Ecuatoriana.
Entre líneas: la tensión se alimenta de dos frentes que van más allá del comercio:
- Seguridad y narcotráfico: el presidente Daniel Noboa justifica la medida como un control. “Lamentablemente, no se puede llegar a acuerdos con quien no tiene el mismo compromiso para luchar contra el narcoterrorismo”, dijo.
- Fricción diplomática: el detonante político serían las exigencias del presidente Gustavo Petro para liberar al ex vicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, detenido bajo cargos de corrupción.
- Siempre la política: Petro también acusó a Noboa de aliarse con sectores políticos opositores colombianos para influir en las elecciones.
- Orden público: como respuesta a supuestas incursiones armadas y amenazas criminales, Colombia desplegó 15.000 uniformados en los departamentos de Nariño y Putumayo para custodiar los 586 kilómetros de frontera.
Siguiendo la noticia: Bogotá respondió mediante el Decreto 0455 del 28 de abril de 2026, estableciendo gravámenes para 191 productos ecuatorianos. A diferencia del 100 por ciento plano de Ecuador, Colombia optó por una estructura de tres niveles basada en la sensibilidad industrial:
- Protección máxima (75 por ciento): se aplica a sectores con producción nacional robusta. Incluye arroz, café, azúcar, cacao en polvo, aceite de palma, gasolinas, lubricantes, tubos de PVC, acero inoxidable y aluminio.
- Segmento industrial (50 por ciento): afecta a aceites vegetales modificados, tableros de madera, neumáticos y derivados del papel.
- Protección moderada (35 por ciento): aplica a fríjol, plátanos, alimentos balanceados para animales, medicamentos y bienes de capital como congeladores.
- Lo exento: el presidente Petro fue enfático en que no castigará la productividad local. “Todo lo que sea necesario para Colombia, 0 por ciento, entra”, aseguró, refiriéndose a materias primas esenciales que no se producen en el país.
Las cifras: El impacto económico es una hemorragia de divisas para la región:
- Contracción comercial: el intercambio bilateral cayó de USD 500 millones en el primer trimestre de 2025 a solo USD 155 millones en el mismo periodo de 2026.
- Logística petrolera: Ecuador aumentó el costo de transporte de crudo colombiano por sus oleoductos de USD 3 a USD 30 por barril.
- Crisis energética: Colombia mantiene suspendida la venta de energía eléctrica a Ecuador como parte de las medidas de presión.
La última línea: el gobierno colombiano está instando a sus exportadores a mirar hacia Venezuela, México y el Triángulo Norte para sustituir el mercado ecuatoriano. Mientras tanto, gremios empresariales han radicado demandas ante la Comunidad Andina (CAN), alegando que estas medidas violan el Acuerdo de Cartagena.
