Una decisión comercial del gobierno chino, vigente desde el primero de enero de 2026, promete revolucionar el mercado de la carne bovina global y podría dar un impulso a las exportaciones colombianas de ese producto.
Beijing decidió, tras un año de investigación, imponer de salvaguardas para proteger su producción cárnica local, al establecer cuotas anuales específicas a sus mayores proveedores: Estados Unidos, Brasil, Argentina, Uruguay, Australia y Nueva Zelanda. Estas naciones no podrán superar su cuota, so pena de un arancel adicional de 55 por ciento.
Por qué importa: cálculos de Fedegán indican que con esta medida las ventas internacionales de carne bovina colombiana a China podrían crecer “hasta totalizar unas 50.000 toneladas”. De enero a octubre de 2025, según el DANE, el país asiático nos compró 16.006 toneladas por USD 77,6 millones, palabras mayores si se compara con que en 2024 China importó 10.650 toneladas por un valor de USD 41,3 millones.
La oportunidad: “En China están importando cerca de 3,6 millones de toneladas de carne vacuna. Con los cupos sin arancel que les han dado a los países de Suramérica y el arancel si se pasan de esas cantidades, Colombia tendría una oportunidad importante. Llegaríamos a unas 50.000 toneladas exportadas a ese país dependiendo del precio interno en Colombia”, expresó el secretario técnico del Fondo de Estabilización de Precios (FEP) de Fedegán, Augusto Beltrán Segrera.
- El arancel actual para la carne bovina que entra al mercado chino es de 12,5 por ciento, al que se sumaría 55 por ciento de superar la cuota. “A nosotros no nos ponen arancel [adicional] porque históricamente no tenemos más del 3 por ciento de la importación”, destacó Bernal.
- “China es hoy uno de los mercados más relevantes para la carne sudamericana. Por eso, cualquier ajuste en sus reglas comerciales tiene efectos inmediatos sobre precios, volúmenes y estrategias de exportación. En este nuevo escenario, Colombia aparece como un actor que, aunque más pequeño, podría beneficiarse”, explicó José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de Fedegán.
Los perdedores: el observar la cuota impuesta a los principales proveedores chinos, se evidencia a dos grandes perdedores: Brasil y Australia, que verán restringida sus exportaciones en 24 y 38 por ciento menos frente a lo exportado en 2025.
- Entre tanto Argentina recibió una cuota 7 por ciento mayor a lo vendido en ese mismo periodo –aunque menor ante lo comercializado en 2024– y Uruguay 56 por ciento más, con lo que se diluye en parte la ventaja anunciada por Fedegán.
Siguiendo la noticia: el Ministerio de Comercio de la República Popular China China notificó en noviembre de 2024 la Organización Mundial de Comercio (OMC) que ese mismo día había iniciado una investigación, a instancias de varias asociaciones ganaderas chinas, en materia de salvaguardias sobre la carne de animales de la especie bovina.
Las autoridades investigadoras dictaminaron el 31 de diciembre de 2025 que el aumento en la cantidad de carne de vacuno importada “ha dañado gravemente la industria nacional de China” y que “existe una relación causal entre el aumento del número de productos importados y el grave daño”.
- Cifras aportadas por Beijing señalan que la variación del volumen de las importaciones frente al volumen total de la producción en China pasó de 24,87 por ciento en 2019 a 36,36 por ciento en 2023.
La línea final: China “decidió implementar medidas de salvaguardia para la carne de vacuno importada en forma de cuotas nacionales y aranceles adicionales, con un período de tres años. Durante el período de aplicación, el número de cuotas nacionales aumentará año tras año”, declaró un vocero del Ministerio de Comercio de ese país.
